Qué sucede en Afganistán y qué consecuencias tendrá sobre los derechos de las mujeres

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 “En un mundo idílico podemos creer en los unicornios. Pero en la vida real las invasiones militares buscan intereses propios que a menudo chocan con los de la población autóctona. En medio de todo ello, las mujeres suelen ser un argumento de quita y pon.” 

— Olga Rodríguez  

 

A la par que se escribe esta nota, el movimiento Talibán toma el control de Kabul, la capital de Afganistán. Después de casi dos décadas de ocupación militar estadounidense, se experimentan las consecuencias de una crisis bélica que ha dejado: 250 000 víctimas, 400 000 desplazados internos, una economía destrozada, una moneda obsoleta y una ola de refugiados de aproximadamente 3 millones de personas repartidas entre los países colindantes como Pakistán, Irán y Tayikistán. 

 

La crisis migratoria ha repercutido incluso entre los países europeos. Entre 2015 y 2016 los refugiados afganos superaron en número a los provenientes de Siria y Líbano. En este contexto, es bien sabido que los conflictos bélicos afectan a la población civil en su conjunto, pero particularmente a las mujeres, las cuales por muchos años han sido convertidas en botines de guerra. 

 

Por supuesto, el caso de Afganistán no es la excepción. De acuerdo con Olga Rodríguez, aún durante el periodo de la ocupación norteamericana y sus aliados de la OTAN: “Dos tercios de las jóvenes afganas no están escolarizadas, el 80% de las mujeres siguen siendo analfabetas, más de la mitad han sufrido violencia machista en el seno de su propia familia y el 75% afrontan matrimonios forzosos, en muchos casos antes de cumplir 16 años.”

 

Es por ello que el regreso del control Talibán, grupo conocido por sus prácticas extremistas y opresivas hacia a las mujeres, representa una empeora de su derechos y la participación femenina en la vida pública en general. 

Entre las medidas impuestas a las mujeres afganas se encuentran:

  1. No salir a la calle sin la compañía de un hombre
  2. La prohibición al acceso a la educación
  3. La normalización de los castigos públicos 
  4. La normalización de la violencia doméstica, el abuso sexual y los matrimonios forzados de niñas menores de 16 años.

 

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