Positivismo tóxico

positivismo-toxico

Cuando pensamos en una mujer emprendedora es común que a nuestra mente venga la  imagen de una mujer “fuerte”, que no se cae con facilidad y puede salir adelante de cualquier situación que se le presente. Tenemos este peso encima de “mantenernos positivas”, con la  cabeza en alto sonriendo aun en la adversidad. Pues hoy vengo a invitarte que reformulemos  este concepto y que puedas deshacerte del positivismo forzado que actualmente nos rodea. 

Aquí en Victoria 147 sabemos que emprender en un negocio es una montaña rusa de  emociones, que van desde sentir la alegría cuando va creciendo nuestro negocio hasta esos  días frustrantes y estresantes donde sentimos que nada nos sale bien. Es en estos últimos donde nosotras mismas nos damos el discurso de “no es para tanto”, “hay que ver lo positivo  de todo” tratando de ser resilientes, pero muchas veces al tratar de mantener una “buena actitud” llegamos a  bloquear y a minimizar esas emociones que sentimos.  

Dentro de la psicología, no se usa el término “tóxico”. Sin embargo, en este artículo lo relacionamos con la invalidación que se les da a las emociones que no nos gusta sentir porque producen una sensación desagradable; llamémosle miedo, tristeza, etc. 

Todas las emociones son naturales y válidas, cada una tiene un propósito; por ejemplo: el  miedo puede ayudarnos a ser más precavidas, el enojo nos puede ayudar a defendernos  cuando nos sentimos atacados, etc. Así que te invito que cuando tengas uno de esos  momentos donde te encuentres con una emoción desagradable a que PARES, tomes un buen  respiro, la aceptes como parte de ti y recuerdes que: 

“Está bien no estar bien” 

No siempre tienes que tener la solución a todo, ni mantenerte positiva ante los problemas; es  totalmente sano sentirse frustrado, enojado, etc. A veces nos exigimos más de lo que podemos  y queremos dejar a un lado estas sensaciones que pensamos que no nos sirven para nada.  

Si sientes que te cuesta trabajo controlar estas emociones “desagradables” no dudes en pedir  ayuda con un profesional de la salud para que puedas desarrollar las herramientas necesarias.

 

Psic. Ana R. Cortés Márquez 

Puede interesarte este artículo: Miedos al momento de emprender

Compartir