Las despedidas a veces duelen

Nadie nos enseña a decir adiós y seamos realistas: duele dejar ir. Pero parte de perder algo es crecer como persona. Este fin de año no solo nos despedimos de nuestra versión 2021, sino de muchas otras cosas y personas que ya no son parte de nuestras vidas. 

 

Como seres humanos esperamos que todo lo que disfrutamos y apreciamos se quede para siempre, es algo normal, pero mientras crecemos nos damos cuenta de que no todo es para siempre y que eventualmente todo acaba. 

Decir adiós no es cualquier cosa, y menos cuando es decir despedirte de algo significativo en nuestras vidas: familia, pareja, trabajo, etc. 

 

Pero, tranquila, querida lectora que cuando algo se termina es inmutable que algo comience y qué mejor que estar preparada para dejar ir y recibir todo lo nuevo que vendrá a partir de esto. 

 

Es difícil, nuestras cabezas para aceptar que algo no va a ser parte de nosotras inicia un proceso de duelo, en donde nos podemos empezar a preguntar “¿por qué a mi?”. Hoy te invito a cambiar esa pregunta a: 

 

¿Para qué a mi?

 

Darle sentido a un adiós es importante para que la herida sane con un propósito. Algunas otras preguntas que puedes hacerte son:

 

  • ¿Qué significa el decir adiós, qué nuevos comienzos tendré?
  • ¿Por qué decidí decir adiós? 
  • ¿Qué me ha enseñado esta situación?
  • ¿Cómo puedo usar esta despedida para crecer?
  • ¿Estoy lista para decir adiós, y si no, qué necesito para estar lista? 

 

Conforme mas oportunidad tengas de platicar contigo misma y darle un nuevo significado al adiós, este tendrá mayor sentido y no será tan pesado. 

Recuerda que no estás sola en este proceso y que todas nos hemos enfrentado a una situación así. 

 

Por lo que, quiero invitarte a no solamente decir adiós, sino agregarle un:

 

Adiós y gracias por…

 

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Psic. Ana R. Cortés Márquez || 7224196736

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