Emprender, inspirar desde tu ser

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Hoy quiero reconocerte como la mujer emprendedora que eres, quien en sus momentos cúspides no se olvida de los momentos vulnerables para recordarse a sí misma que es capaz de lograr las metas que un día parecían inalcanzables.

Que te abrazas y te reconoces como esa mujer creativa, comprometida, auténtica, valiente y poderosa; y que cada día recuerda que aún nos encontramos en la montaña rusa de emociones que conducen al éxito del emprendimiento.

¿Cómo puedo apoyarte a continuar en el camino?

Reconociendo hoy la importancia de las emociones en el emprendimiento. Como mencioné al inicio, el emprendimiento es una montaña rusa de emociones, aprender a reconocerlas y gestionarlas asertivamente, nos permitirá lograr esos objetivos que nos hemos trazado, pero ¿cuándo y cómo podemos identificarlas?, aquí te dejo una breve explicación:

  • Pasión: Seguramente, la has escuchado mucho últimamente en las redes sociales e incluso en la búsqueda de tu propósito; y ciertamente, es una emoción que indica el inicio de cada etapa de tu negocio. Esta emoción te hará sentir motivada, con deseos de comerte el mundo y cargada de energía; sin embargo, al identificarla te recomiendo no olvidarte de planificar tus actividades, esta tarea te ayudará a gestionar el tiempo de tus proyectos para etapas futuras, donde requieras replicar el modelo de gestión.
  • Euforia: Es esa emoción que sientes, cuando logras cumplir una meta propuesta, por ejemplo, cuando logras el sí de tu potencial cliente; para gestionar adecuadamente tu emoción sin que afecte tu negocio, te recomiendo revisar tus objetivos del proyecto, de esta manera reconocerás que tan alineado o no están las nuevas negociaciones o acuerdos de tus objetivos.
  • Ilusión: Cuando piensas en la innovación de tus servicios o productos, suele llenarse nuestra mente de pensamientos esperanzadores y podrán venir a ti nuevas ideas para realizar tu trabajo. Aquí, es muy importante recurrir al seguimiento de los resultados, lo que te permitirá desarrollar una visión estratégica orientada al logro.
  • Ambición: ¿Cuántas veces no piensas en el dinero o reconocimiento que obtendrás si realizas un cambio?, ahora bien, cuándo solo nos centramos en la recompensa, es probable que la ambición nos impulse a tomar decisiones desacertadas para nuestro negocio.
  • Confianza: Esta emoción te brinda la seguridad, esa que has logrado desarrollar a lo largo del tiempo reconociendo en ti las habilidades, competencias y resultados logrando sumar a tu equipo a personas que representen tus valores y marca.

Y recuerda que la incertidumbre o el miedo solo llegan a nosotros cuando nos movemos de la zona de confort, ese movimiento necesario para nuestro crecimiento, autodescubrimiento y fortaleza para dejarnos sorprender de nuestras nuevas capacidades.

¿Cómo gestionarlas?

Registrando y observando cada advertencia de riesgo y trazando un plan de acción para protegerte, preguntándote ¿Cómo puedes prevenir los riesgos? ¿Cuáles son los aliados y acciones que puedes implementar?

Si te has visualizado en esta montaña rusa, y los resultados no han sido los esperados, recuerda que no estás sola. Lo más importante es atreverte a compartir tu experiencia para que más personas podamos orientarte.

María Alejandra Ruiz Bohórquez | @psicologaaleruiz | WhatsApp +52 1 55 8035 3158

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