Deja de titubear y sal de tu zona de confort

La mayor parte de nuestro tiempo pensamos en lo que quisiéramos hacer de nuestras vidas, en vez de realmente salir de nuestra zona de confort y hacerlo. Claro, es más fácil imaginarlo, ya que soñar no implica ningún peligro, pero, ¿no sería mejor que fuera una realidad?

¿Qué hubiera sido de las grandes marcas y empresas de no haber sido porque sus creadores decidieron arriesgarse? No hubieran existido y ellos no estarían viviendo la vida de sus sueños. Ahora, ¿qué es lo que te detiene a ti?

En este artículo explicamos por qué es importante dejar de ser pasivos y tomar riesgos:

Un mundo de posibilidades

El ser humano le teme a lo desconocido, es por eso que tenemos una tendencia natural a evitar “el camino inexplorado”, pues es en ese viaje donde puede ocurrir lo peor…o lo mejor.

“Más vale malo por conocido, que bueno por conocer”, es una típica frase que se usa como excusa para no tomar riesgos, cuando en realidad es el miedo hablando por ti. Si piensas y declaras estos pensamientos negativos todo el tiempo, esa es la energía que atraerás a tu vida, haz lo contrario y verás cómo las cosas y las energías cambian, ¡se abren un mundo de posibilidades! Con esto te darás cuenta que no tenías nada que temer desde un principio. El camino no es fácil, pero vale la pena.

¿Qué es lo peor que puede pasar?

Casi siempre recurrimos al pesimismo porque tenemos miedo al éxito, es más fácil pensar que todo saldrá mal, porque si así sucede, no te sorprenderá, ni te dolerá tanto. Confía en ti, cree en tus ideas y sino resultan, piensa que siempre se puede intentar de nuevo.

Al arriesgarte ¿qué es lo peor que te puede pasar? Si te rechazan, no es el fin del mundo, tal vez no era el momento y debas buscar mejores oportunidades. Recibir una respuesta negativa duele y es decepcionante, pero siempre son oportunidades para crecer, pasa la página y tómalo como un aprendizaje.

Antes de tomar una decisión, piensa con la cabeza fría, analiza los posibles escenarios que podrían surgir, busca soluciones, y decide si es el momento para tomar ese riesgo.

Ser arriesgado te hace sentir vivo

La vida fue hecha para exprimirla y aprender. El cambio es una constante y nunca nada permanece igual; como humanos necesitamos evolucionar, fuimos hechos para tomar riesgos. Si sientes que tu vida se ha convertido en una rutina, o tu trabajo se volvió monótono, es porque no estás abierto a las nuevas posibilidades, no es necesario hacer cambios mayúsculos, pero siempre busca la transformación y el crecimiento.

Desde probar una comida distinta, salir con gente nueva, explorar lugares a los que nunca has ido, o leer un libro de un autor desconocido para ti. Todo esto abrirá tu mente a nuevas posibilidades.

Tomar riesgos te ayudará a crecer

Cuando te arriesgas, sales de tu zona de confort, y te retas a ti mismo. Resolver problemas distintos, te genera nuevas enseñanzas y conoces habilidades de ti, que de otra forma nunca habrías descubierto.

Las cosas más valiosas de la vida no se aprenden en la escuela, sino a través de las experiencias de vida.

Encontrarás tu propósito

No hay nada más satisfactorio que encontrar tu pasión y ejercerla. No permitas que el miedo se apodere de ti y dictamine cómo debe ser tu vida, sé tú misma la que tome el control de su destino.

Inspírate y aprende de la gente que admiras, personas que siguieron sus sueños, a pesar de los obstáculos y que se atrevieron a romper esquemas con tal de materializar sus proyectos.

Cuando tomas un riesgo, sólo puede resultar de dos maneras, que todo salga o que las cosas fallen, pero esto no significa que es el fin de tu camino, simplemente una nueva oportunidad para comenzar otra vez. Con perseverancia encontrarás tu propósito, y eventualmente, el éxito.

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