Cómo ser la Marie Kondo de tu agenda laboral

Gestionar tu tiempo y asegurarte de que estás enfocando tu energía en los lugares correctos es un desafío continuo, más aún si eres emprendedora. Los imprevistos surgen, las prioridades se confunden, y muchas veces, te encuentras con la misma lista de pendientes que tenías días antes, o incluso, la semana pasada.

Es probable que estés un poco perdida y no sepas en qué enfocarte, pues todo te parece importante, pero relájate no eres la única, ni estás sola en esto.

Un ejercicio muy sencillo que puedes aplicar, es dibujar una matriz para administrar tus horarios y priorizar tus tareas, dibuja una cuadricula y en la parte de arriba anota Urgente y No Urgente, en el costado escribe Importante y No Importante, llena cada uno de los cuadrantes con tus pendientes, te garantizo que sentirás paz mental y podrás organizar mejor tu vida.

Por ejemplo, las tareas en el cuadrante 1 (urgente e importante) son “obligatorias” para el día, mientras que las tareas en el cuadrante 4 (no importante, ni urgente) pueden ser delegadas o programadas para otro día. De esta manera identificarás a qué le deberías dedicar tu tiempo y qué es lo que realmente necesita tu atención.

Las listas son tu mejor amiga
Cuando diriges una empresa hay fechas límite, correos electrónicos que responder y muchas actividades que debes hacer para que tu negocio funcione día con día. Además, si tienes un equipo de trabajo, debes asegurarte de darles luz y orientar sus prioridades.

Si estás desorganizada y confundida es probable que atrases a tu equipo y no lo sepas orientar; escribe una lista de tareas que incluya lo que cada colaborador necesita de ti para cerrar la tarea del día, verás que a tu equipo le resultará más fácil avanzar de esta manera. Arma esta lista basada en las prioridades de tu matriz.

Si adoptas este hábito, y lo fortaleces, comenzarás a descubrir qué tareas pueden esperar y qué actividades son realmente importantes. Esto se traduce en una toma de decisiones más rápidas y en una mayor capacidad para concentrarte no sólo en el trabajo diario, sino en el panorama general de tu negocio.

Balance 
Cuando tienes un negocio, la mayor parte del trabajo se divide en dirigir a tu equipo y crecer la empresa. Es importante que sepas delegar y que si aún no tienes un equipo, te organices mejor y no juegues al multitasking, pues corres el riesgo de invertir más tiempo terminando tus tareas y terminar agotada.

Tampoco es recomendable que te la pases “apagando incendios”, pues seguramente atrasarás a tu trabajo y los días se volverán muy estresantes. Además, al sólo resolver los problemas del presente, corres el riesgo de olvidar los objetivos futuros que harán crecer tu empresa.

Es muy importante nunca perder la visión a largo plazo de tu proyecto. Reserva tiempo para pensar en las necesidades, objetivos y prioridades a futuro, incluso destina un horario en tu agenda para esta actividad. Planear a largo plazo no significan 8 meses o 5 años; puede ser lo que pasará en una semana o un mes. Lo importante es ver más allá del ahora y saber a dónde vas.

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