¿A qué te vas a enfrentar cuando crezcas?

Cuando inicié Victoria147 soñaba con el día en que los problemas hubieran desaparecido, pensaba que con el tiempo los retos económicos, la falta de procesos, la rotación del equipo, la organización y priorización del tiempo y los cambios necesarios en el producto que había creado dejarían de ser un problema…Aha; Así es, ríete conmigo ¡Inocente yo!

Lo que fui descubriendo es que con el tiempo no desaparecen los problemas o retos, pero se modifican, crecen y mutan así como tus habilidades y recursos para resolverlos; Pero para quien no sepa que crecer duele y seguirá doliendo, aquí les cuento un poco de cómo lo he vivido y lo sigo viviendo.

¿Han escuchado el término “growing pains”? ¿Esos dolores que padece tu empresa al crecer? Yo creí que teniéndolo presente y siguiendo mi plan podría salvarme de sufrirlos, o que de pronto como dije en un inicio, desaparecerían; no fue así. Los últimos años he vivido una etapa del emprendimiento que es positiva, pero a su vez incómoda, es molesta y te hace sufrir: se llama crecer.

Los conocidos “growing pains” han tocado la puerta de mi empresa y a diferencia de lo que creí que podía hacer para evitarlos, me doy cuenta que son inevitables.

Es muy normal, lo podemos ver hasta en el ciclo natural de vida; duele la adolescencia, duele el envejecimiento. ¿Por qué?, porque estamos pasando por un momento de cambio radical, de transformación, de metamorfosis. Y el cambio tiene siempre una reacción, no pasa inadvertido. Y si lo pensamos bien es completamente necesario.

Si tú eres emprendedora, entenderás perfecto de lo que hablo. Si no lo has vivido y quieres crecer, no te perderás de este aprendizaje.

¿Pero concretamente, a qué te vas a enfrentar cuando crezcas?

Todos hacen todo

En la primera etapa de Victoria147 bendije contar con un equipo que estaba dispuesto a hacer lo que fuera, desde cerrar un acuerdo comercial o crear un plan educativo hasta cargar cajas, llevar encargos, arreglar la línea de teléfono y hasta ir al súper.

Pero llegó un momento en el que tuve que definir más claramente los límites de aquellas actividades en común que no tenían dueño y que por ende todos participaban. Me di cuenta que tenía un enorme Montessori que yo misma había creado y que debía poner en orden.

¿Cómo se ordena una empresa? A través de los necesarios y a veces poco sexys “procesos”. Al inicio estaba probando mi proyecto y tenía que ser flexible para poder ajustar mi modelo de acuerdo a lo que fui aprendiendo, una vez probado y ajustado mi modelo, fue que establecí procesos claros por área para evitar que se duplicaran actividades, evitar confusiones, lograr eficiencias e institucionalización.

Necesitarás gente distinta 

Cada etapa de una empresa, requiere de un equipo distinto para continuar el crecimiento de la compañía. Hay perfiles de personas que crecen y se desarrollan a la par de la empresa, muchos de ellos no.

El crecimiento es un proceso doloroso porque implica cambio para todos en un equipo de trabajo. Cuando empiezas todos en el equipo son como una familia, y como familia todos están dispuestos a trabajar unos por otros para obtener resultados. Con ellos compartes momentos de éxito pero también las caídas.

Conforme te institucionalizas ese sentimiento de familia se puede ir perdiendo. Creces, cambias tú, cambia tu gente, cambian los procesos, la tecnología, los espacios. Eso significa que algunos en tu equipo se adaptarán y otros no. Buscar que tu gente esté motivada, actualizada y que no se quede atrás es muy importante.

Tómate el tiempo de contratar a gente que pueda ser flexible en estas transformaciones, pero también piensa que no todos son así y que más vale decirle adiós a alguien que no está funcionando, es por el bien de la empresa y de esa persona también porque le darás oportunidad de desarrollarse en un lugar donde pueda encontrar su camino, vocación y finalmente su felicidad porque tener gente a disgusto en la empresa puede volverse contagioso.

Conforme vas creciendo llega el momento de pensar en planear tu estructura a mediano plazo. Siéntate, elabora un organigrama que no necesariamente tengas que cubrir por completo hoy, pero que consideras necesitarás en un par de años.

De esta manera, algunos puestos quedarán vacíos, pero tendrás una visión de qué perfiles deberás de buscar en un futuro y toda la empresa entenderá hacia dónde se moverá la compañía y será más sencillo cualquier cambio o movimiento que debas hacer en tu estructura actual.

Te das cuenta que la mayoría de las decisiones recaen en ti

Llegó el momento de soltar un poco el control y comenzar a delegar. ¿Quieres crecer y no morir en el intento? Contrata bien, entrena bien, delega bien. Evita ser el cuello de botella del crecimiento de tu compañía y comienza a delegar actividades que tu equipo puede hacer igual o mejor que tú.

Confía en tu equipo, corrige si se equivocan, da retroalimentación y deja que aprenda cada quien a resolver y a decidir sobre sus responsabilidades en la empresa.

En Victoria147 hemos vivido esto y es por eso que creamos Siguiente Nivel, un programa para acompañarte a pasar el bache de la mejor manera posible y que sientas que los dolores que tienes, todas los hemos o estamos teniendo.

En “Siguiente Nivel”, te aseguro tendrás muchos momentos de “aha”, y a partir de que te identifiques con ellos te ayudaremos a pasarlos de una mejor y más eficiente manera.

Te espero para que juntas desbloqueemos tu emprendimiento. 

Ana Victoria García | Fundadora y Directora de Victoria147

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